Por marzo 3, 2016
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Si tu objetivo es que tu vientre luzca firme y tonificado es importante que sepas cómo entrenar tus músculos abdominales.

Sin embargo, se cometen muchos errores en la práctica que debemos de evitar por dos razones muy importantes, primero para evitar lesiones y segundo para que logres obtener los resultados que buscas.

  1. Trabajar abdominales a diario

Como cualquier otro músculo tu abdomen requiere de tiempo de recuperación para poder fortalecerse. Si te es posible trabajarlo todos los días significa que no te esforzaste lo suficiente en tu entrenamiento anterior o que estas corriendo el riesgo de sobreentrenarlo.

Lo ideal es trabajar en sesiones alternas, es decir, un día sí y un día no.

  1. Hacer demasiadas repeticiones

Es muy común escuchar a algunas personas presumir que son capaces de realizar cientos de abdominales en una sola sesión.  Esto no es necesario, de hecho, puede ser contraproducente. Lo más efectivo es que realices ejercicios de intensidad con pocas repeticiones en lugar de muchos ejercicios sin tanto esfuerzo.

  1. Comenzar tu entrenamiento haciendo abdominales

Si ese día te toca entrenar otros músculos, lo mejor es que comiences con eso y al final de la rutina cierres con tus ejercicios de abdomen.

Recuerda que para trabajar los músculos del cuerpo es necesario que tu abdomen te estabilice para realizarlos correctamente y proteger tu espalda. Si tu abdomen está fatigado te impedirá realizar de manera adecuada otros ejercicios.

  1. Solo enfocarte en el abdomen medio

Tus abdomen está formado por más de un músculo, los oblicuos, el recto abdominal y los lumbares. Si te centras en un solo movimiento te estarás olvidando de los diferentes ángulos. Entrena en varias direcciones para conseguir la definición que buscas.

  1. Forzar el cuello

Cuando el cansancio comienza a aparecer es común empezar a soltar los músculos abdominales y empezar a forzar el cuello.

Sé consiente de este movimiento, hunde el ombligo hacia dentro durante todo el ejercicio y eleva el tronco en un solo bloque para que el peso no recaiga en el cuello. Si ya no te es posible centrarte en la fuerza de tu “core” y requieres apoyarte del cuello para poder subir, significa que es tiempo de parar.

Pero, si además de eso, realizas tu entrenamiento tomando en cuenta estos errores para no caer en ellos, las posibilidades de que logres tu objetivo se multiplican.

Tener un abdomen firme no sólo es cuestión de estética, también es por salud, ya que mejora la fuerza para realizar los movimientos comunes de la vida diaria, protege la espalda y mejora nuestra potencia y equilibrio.

Espero que esta información de haya sido útil y si es así, ¡No olvides compartirla, nos leemos pronto!

La opinión contenida en este artículo es personal, no como profesional de la salud sino en calidad de recomendación y es responsabilidad de quien lo aplica. No pretende diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Queda expresamente prohibida su reproducción y/o modificación parcial o total.

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