Todos los juegos tienen reglas que hay que seguir y conocer estas reglas es fundamental para poder ganar. Lo mismo pasa con los hábitos: si sabemos algunas de las reglas, el cambio aún es más fácil.

Cualquier cambio en nuestra vida, es como comenzar a jugar a un nuevo juego, porque también tiene algunas reglas muy simples, y es importante conocerlas para poder ganar.

Iniciar un cambio parece complicado, pero esto es sólo al principio porque después, conforme pasa el tiempo, el proceso se vuelve cada vez más fácil y divertido. Así que relájate porque en poco tiempo, podrás incorporar más y mejores hábitos en tu vida: sólo diviértete, disfruta y aprende de este cambio positivo.

Empieza con una meta a la vez

Habrá algunas metas que no requieran demasiado esfuerzo pero, por el contrario, habrá algunas otras que sean todo un reto personal. Un primer hábito representa una nueva meta por cumplir en tu vida y es importante concentrarse sólo en una meta, sobre todo al inicio.

Algunas veces nos sentimos muy motivados para mejorar nuestra vida, lo que nos impulsa a proponernos muchas metas al mismo tiempo y tratar de hacer muchos cambios a la vez. Al principio parecerá que sí somos capaces pero desafortunadamente es muy probable que renunciemos al poco tiempo.

Por eso es mejor empezar con un solo hábito y evaluar el avance. Si no logras ser constante será necesario seguir repitiendo esa acción hasta que la domines. Todo se reduce en probar y monitorear tus avances.

Registra tu avance diario

La única forma de lograr incorporar un hábito es repetir la acción hasta que se vuelva automática, y para lograr esto se requiere de constancia. El problema empieza cuando no somos capaces de recordar si hemos sido constantes o no.

Los humanos tendemos a maximizar las acciones positivas y a minimizar las negativas. Nuestro cerebro nos engaña, lo que hace que no seamos objetivos para recordar y para evaluarnos a nosotros mismos.

Para formar hábitos nuevos ocurre lo mismo, por eso es sumamente importante llevar un registro sobre el tiempo y medir los avances con una cadena de metas.

Ésta tiene el objetivo de no romper la cadena de aciertos (días cumplidos), es decir, acumular la mayor cantidad de días realizando tu meta para que sea más rápido incorporar el hábito.

Evalúate cada 21 días

Si durante este tiempo no has roto la cadena  pero sobre todo si consideras que ya no te genera mucho esfuerzo esa acción,  es el momento de incorporar una nueva o de aumentar la intensidad de esta acción.

Pero si después de 21 días aún te genera un esfuerzo quiere decir que aún no estás listo para incorporar un nuevo hábito. Espera otros 21 días para volverte a evaluar.

la primera persona que habló sobre los 21 días fue el doctor Maxwell Maltz, quien se dio cuenta que sus pacientes tardaban 21 días para dejar de sentir la conocida “sensación fantasma” después de la amputación de una extremidad.  Esta teoría NO es la verdad absoluta pues cada persona es diferente y por eso es importante evaluarte para saber cuándo estás preparado para incorporar un nuevo hábito.

¿Cuánto tiempo tarda en formarse un hábito?

Los estudios señalan que puede rondar desde 18 hasta 66 días incorporar un nuevo hábito en nuestro estilo de vida; de ahí que más que preocuparnos por la cantidad de tiempo debemos enfocarnos en la repetición y constancia.

Si eres consistente con la acción, se formará un hábito nuevo.

Además es probable que en este proceso empieces a conocerte mejor y descubras algunas estrategias personales que se adaptan perfectamente a tus necesidades y habilidades. ¡Éxito!

Fuente: Habitualmente.

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