Salir a correr es una actividad en auge por la cantidad de beneficios físicos y psicológicos, y la facilidad de su desempeño.

¿Qué te parecería quemar unas 200 calorías en 20 minutos? Es posible, pero para lograrlo hay que saber incluir de forma efectiva este las rutinas que te lo permitan.

Ya sea por aprovechar una mejor temperatura, porque la agenda diurna no lo permita, o también para evadir las concentraciones matutinas de contaminación, cada vez hay más runners asiduos a correr por la noche.

Aunque correr suele mejorar la salud también tiene su lado negativo: las lesiones (rodilla del corredor, problemas en las espinillas, etc). Algunos movimientos o malos hábitos nos pueden jugar una mala pasada en más de una ocasión, así que es importante recuperarse bien antes de retomar el running. Encuentra el momento adecuado ¿Cómo empiezo a…

¡Que tus ganas de hacer ejercicio no se enfríen! Hacer ejercicio en invierno tiene muchísimos beneficios:

“El corredor que esté libre de dolor en la rodillas que tire la primera piedra”. Y no es porque correr dañe las rodillas, sino porque esta parte del cuerpo hace un esfuerzo 5 veces mayor al de otras articulaciones y partes del cuerpo.

Si eres corredor seguramente has escuchado el comentario de algún amigo quejándose de sus rodillas, cadera o tobillos, no?

Existe muchos argumentos a favor y en contra de tomar el sol, esto porque muchas veces no tenemos las precauciones necesarias para que esta actividad no nos perjudique.

Antes que nada, felicidades por iniciar un camino que, siguiendo las recomendaciones necesarias, te llevarán a disfrutar cada minuto del entrenamiento y lograr tu meta: tu primer 10K.

Meses de entrenamiento y esfuerzo han llegado a su fin: ¡LOGRASTE TU MARATÓN!